"Marisol comenzó su viaje varios años atrás. Sus 5 hijas han sido su compañía permanente a lo largo de este viaje. Cada decisión ha estado guiada por el saber que su hijas se sienten orgullosas de ella. Su meta o es muy diferente a la de miles de mujeres: Enviar a sus hijas al colegio, mejorar su vivienda,Compartir con ellas la tarde del domingo en el parque, alimentarlas bien, verlas crecer seguras y disfrutar algún cumpleaños en la playa, con los abuelos o simplemente familia, entre muchas otras. Marisol trabaja duro para lograrlo. Su incansable sentido de emprendimiento, su alto grado de responsabilidad y su liderazgo en la comunidad parecieran ser las claves para que suceda. Sola, sin embargo pareciera imposible."

 

Desde 2016 y junto a la Fundación Clinton tuvimos la oportunidad de recorrer los caminos y trochas del Paisaje Cultural Cafetero, patrimonio de la humanidad, y de los Montes de Maria, zona fuertemente golpeada por el conflicto armado colombiano,  para aprender de mujeres y familias de campo como ayudarlas a superar sus más profundos miedos que las detienen de emprender.  Fue así como apoyamos la inserción del Programa Chakipi, originario de Perú y presente en varios países al rededor del mundo, ahora en Colombia.  Chakipi de Colombia dedica sus esfuerzos a apoyar a Marisol y mujeres como ella a lograr sus metas. Planificación, entrenamiento, apoyo crediticio y un modelo de distribución inclusiva son la promesa de valor de Chakipi con las mujeres colombianas. Esta promesa exige de las mujeres compromiso, firmeza, liderazgo y un alto grado de confianza y responsabilidad. Lograr las metas de cada mujer requiere una red de todas ellas trabajando en conjunto. ESTE ES EL CLUB CHAKIPI!!!

Lo realmente enriquecedor fue poder consolidar aprendizajes que habíamos obtenido de mujeres miskitu de las Regiones Autónomas del Atlántico Norte y Sur de Nicaragua durante la co-creación de sus políticas de infancia, adolescencia y mujer junto a Reboot, USAID y UNICEF.  Las mujeres son multiplicadoras de valor, las detienen miedos anclados en sus dinámicas culturales y su éxito depende altamente de su asociatividad.  Comprendimos que antes que la falta de recursos o la baja formalización de estudios, el principal obstáculo del emprendedorismo es el miedo. Emprender requiere alistarse para enfrentar temores personales, miedos colectivos e incertidumbre que trae el futuro. Varios sectores coinciden en identificar el miedo a no tener apoyo, el miedo a la incertidumbre, el miedo a fallar, el miedo a no saber que hacer y el miedo a no ser lo suficientemente bueno, como los cinco grandes obstáculos para cumplir metas personales. Las mujeres emprendedoras se enfrentan a estos mismos miedos.

Y es que como afirman multiples expertos y han reconocido estudios de la organización para la cooperación económica y el desarrollo, UNIFEM y las Naciones Unidas, existe un efecto multiplicador asociado con las inversiones sociales y económicas que se dirigen a mujeres. Según Helen Clark, administradora de PNUD a nivel mundial, invertir en mujeres es la estrategia más disruptiva y poderosa para lograr los objetivos de desarrollo sostenible, Hilary Clinton lo denomina el camino más seguro para lograr el progreso y la prosperidad de hombres y mujeres. El efecto multiplicador se logra gracias a su habilidad natural de maximizar los beneficios y distribuirlos en procesos con efecto de largo plazo. No solo los recursos que llegan a sus manos benefician todo el hogar sino también que el empoderamiento que causa su autonomía financiera se ve reflejado en liderazgo y beneficios colectivos para toda su comunidad. Invertir en mujeres da resultados.

Enfrentar el reto de empoderar miles de mujeres emprendedoras rurales  a lo largo de America Latina supone un "ejercito de agentes de rol positivo", formadores, coaches y guías que sirvan para articular mujeres con mujeres y estas a su vez con oportunidades.  Por ello decidimos sumarnos al llamado del Banco Mundial y el Centro de Innovación Pública Digital para aprovechar su plataforma de gamificación social Evoke y crear a través de juegos de rol y estrategia herramientas que nos permitieran apalancar las emprendedoras urbanas como coaches de mujeres rurales en búsqueda de su emprendedora interna.  Ya estamos escalando el reto dentro del Centro de Ciencia de la Universidad de Caldas en Colombia.  Esperamos pronto aprovechar el talento existente en empoderamiento emprendedor para multiplicar la red de mujeres emprendedoras rurales.

De Bilwi a Chakipi

& las Mujeres Emprendedoras Rurales

Aliados que han colaborado en estos proyectos