Algo está pasando en Tola. Un municipio con poco más de 23 mil habitantes, dotado de playas exuberantes y de tierras fértiles está en pleno cambio. No son sus playas ni sus tierras quienes promueven el cambio, es su gente. El potencial emprendedor de su gente sumado a oportunidad actual que ofrece el turismo responsable, crean el momento propicio para generar condiciones mejoradas para el futuro de los niños.

"Mientras cocinaba un indio viejo para la piñata del próximo sábado, Doña Lupe le explicó a Beth qué era Tola Conecta y cómo podía servirle a ella como Sociopreneur.  La palabra parceria resonaba a medida que Doña Lupe hablaba, inclusive ella, Doña Lupe , se escuchaba y se entusiasmaba cada vez más, como cuando empacaba para su viaje a Cuba 25 años atrás. Días como ese reafimaban en Doña Lupe la decisión de articular su liderazgo comunitario como fundadora de Tola Conecta. Doña Lupe sabía que era a través de los jóvenes y sus experiencias de empoderamiento activo que podía hacerse una diferencia. Para ella eso había sido Cuba. Hoy el mundo era inclusive más grande y ella sabía que algunos chavalos no habían llegado ni a conocer la Plaza Central de Rivas. Doña Lupe sabía también que los padres y líderes actuales tenían su cuota de responsabilidad en los destinos de Tola; por años habían alimentado el ‘no puedes’ y el ‘no eres capaz’ en niños y jóvenes locales. Esa dinámica había que revertirla y su intuición le decía que Sociopreneurs era su gran aliado para hacerlo, fue así como nació la Alianza Tola Conecta.

Doña Lupe , junto con el Alcalde y los John, un par de ‘gringos’ amigos de Tola, organizó la piñata más grande que había visto El Tambo. El objetivo era formar una alianza para la promoción del emprendedorismo en Tola, aprovechando la dinámica de turismo responsable que la comunidad había imaginado para sí.  Así nació Tola Conecta y con ella los cientos de emprendimientos turísticos responsables de alto impacto social"

Tola en Nicaragua, al igual que Ovalle en Chile, Mayapo en el Caribe o Salento en las montañas cafeteras de Colombia y cientos de localidades en America Latina comparten un modelo de desarrollo actual con características muy particulares. Por un lado, actualmente se encuentran experimentando un salto de sociedad rural a polo de industrias creativas, a través del desarrollo del segmento de turismo.  Tanto el turismo responsable como el desarrollo de largo plazo embebido en el desarrollo de sus pobladores, revelan oportunidades en áreas de desarrollo de generación de valor social a nivel transversal y de muy alto valor agregado. Por otro lado, un tejido social fuerte, distribuido y activo les dan a la vez la desventaja de asumir un modelo tradicional de competencia individualista y lo posicionan como un semillero de actividad colectiva y social.

Junto a UNICEF y el Grupo económico Pellas y su Hotel Mukul-Auberge Resort, aprendimos de cientos de pobladores, turistas y empresarios que el turismo llegó para quedarse en este tipo de localidades.  Ellas han probado los impactos altamente positivos (como el incremento del empleo, la mejoría en las condiciones de infraestructura, etc.) y también vergonzosamente negativos en sus sociedades (como la explotación sexual comercial de niños y niñas, la presión ambiental y la manipulación de precios de la tierra, entre otras). El turismo es más que una actividad meramente económica. El turismo encapsula un modelo de desarrollo. Por un lado, el turismo se ubica como una fuente cada vez más importante de ingresos económicos para las municipalidades y sus habitantes, mientras por otro lado, se convierte en una fuente de presión ambiental, cultural y de valores sociales.

El reto en Tola no es evitar el desarrollo basado en un modelo turístico. El reto está en cómo hacer del turismo el tipo de desarrollo que quieren los toleños. Cómo aprovechar las ventajas y efectos positivos que traen los extranjeros amigos de Tola y cómo evitar o disuadir la llegada de extranjeros oportunistas.  De la misma forma que un gran anfitrión por diseño selecciona y difunde invitaciones a su casa para vivir experiencias determinadas, Tola tiene la oportunidad de convertir el turismo en invitaciones a experiencias responsables, diseñando incentivos para viajeros consistentes con su perfil de turista deseado y creando desincentivos para turistas no deseados. Así podrá lograr que su desarrollo, en especial en lo que respecta al de generaciones infantes y futuras, coincida con sus expectativas.

Este es el reto que enfrentan cientos de destinos turísticos y que hemos decidio acompañar, por ejemplo, más recientemente con CORFO y Emprediem en zonas rezagadas de Chile y siempre de la mano con nuestros aliados permanente en el aprovechamiento de turismo responsable para el desarrollo: Evoluzion.

Tola

& el Turismo Responsable

Aliados que han colaborado en estos proyectos